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Noticias y proyectos de Comunidad
Compartiendo con las Clarisas de Larvik
Hace tiempo que nuestra Comunidad de Ávila, sintiéndonos y viviéndonos miembros de una gran familia en Francisco y Clara, nos venimos comunicando con hermanas Clarisas de otros países. Esta comunicación ha sido particularmente intensa y fluida con nuestras hermanas de Larvik, en Noruega.
Con esta Comundidad compuesta por cinco hermanas de distintas nacionalidades: Inglaterra, Estados Unidos, Alemania e Irlanda hemos estrechado lazos. Nos hemos comunicado a través del correo electrónico, correo ordinario y, sobre todo, directamente gracias a la visita de Sor Elaine en el pasado mes de febrero. Su estancia en España fue breve, apenas ocho días pero intensamente vividos. Aprovechamos todos los minutos para compartir cómo vivimos nosotras y cómo viven ellas el carisma franciscano- clariano en Noruega.
Sor Elaine vino principalmente a compartir su experiencia. Ella, junto con las otras hermanas, hace ahora once años, emprendieron la aventura de hacer presente la vida franciscano-clariana en algún país que no contara aún con ella. Por indicación del entonces Ministro General P. Hermann Schalück se encaminaron a Noruega, concretamente a la pequeña ciudad de Larvik situada al Sureste del país, cerca de la capital, Oslo.
La naturaleza y el paisaje de Larvik son difíciles de describir con meras palabras. Mesetas montañosas interminables, cumbres y simas que producen vértigo, bosques profundos, valles fértiles, ríos y lagos rebosantes de peces, conforman el entorno de Larvik. Pero quizá lo más impresionante sea el largo invierno y la nieve abundante.
Nuestras cinco hermanas constituyen una pequeña presencia, no sólo franciscana, sino también católica, en un país de mayoría protestante. Son como un poco de levadura en la masa. Viven muy alegremente su vocación confiadas en que el Señor hará su obra como quiera y que a ellas les corresponde vivir fiel y coherentemente su vocación cristiana y clariana.
Su convento es pequeño y funcional. Lo van construyendo poco a poco, conforme a sus posibilidades. Realizan un trabajo sencillo, humilde y artesano: hacen belenes, objetos decorativos, tarjetas de felicitación y elaboran mermeladas y cremas con frutos y hierbas naturales que ellas mismas cultivan. Comparten la oración y la liturgia con aquellas personas que se acercan a su capilla y celebran la eucaristía en la Iglesia Parroquial, junto con el pueblo noruego y también un importante número de vietnamitas emigrantes.
El encuentro con Sor Elaine ha sido una experiencia muy enriquecedora para nosotras. Hemos palpado la comunión en el mismo carisma y nos hemos sentido alentadas mutuamente en nuestro camino clariano.
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